Pero claro, yo tengo que decantarme... Nunca he sido de mantenerme callado ante la fiesta de democracia interna que suponen nuestros procesos internos, por mucho que los medios quieran tacharlos de guerras. Y mi elección es clara: yo apoyo a Alfredo Pérez Rubalcaba. Sé que no está de moda entre la gente joven hacerlo. Sé que hay esa impresión generalizada de que quienes apoyan a Rubalcaba son el aparato, la vieja guardia y demás dislates que uno lee estos días. Pero me da igual... La convicción de que Alfredo encarna el mejor proyecto para el PSOE es, para mí, superior a todas las críticas sin fundamento que puedan hacer otros. Conozco sus propuestas para el partido, y me gustan. Sé que llevará a cabo la necesaria renovación a la que tenemos que someternos para que el PSOE vuelva a ser el Partido en el que más confíen los españoles. Además, confío en él para la dura labor de oposición que nos espera a los socialistas durante estos cuatro años. Alfredo es el mejor comunicador político que tenemos en este país, y no me cabe duda de que, con él al frente de la oposición, Rajoy va a tener mucho más complicado el explicar a los españoles los recortes brutales que sufriremos en servicios públicos a partir del 25 de marzo.
Otra cosa que para mí es fundamental son los apoyos de cada candidato. Si bien es cierto que a Carme Chacón la apoyan dirigentes como Cristina Narbona o Josep Borrell, a los que admiro mucho, los apoyos de Rubalcaba me parecen insuperables. María González Veracruz, Elena Valenciano, Pedro Sánchez, Trinidad Jiménez, Patxi López, Carmen Alborch, Txiki Benegas o el mismísimo Felipe González. Por no hablar, claro, de mis compañeros de la FSA: desde Javier Fernández, secretario general, hasta Nino Torre, el líder de las Juventudes Socialistas de Asturias, pasando por compañeros como Consuelo Antuña, Adriana Lastra, Adrián Barbón, Dolores Álvarez Campillo, Guillermo Martínez, José Balmori, Unai Díaz y muchos más.
Quiero que gane Rubalcaba porque sé que es lo mejor para el PSOE. Eso sí, quiero dejar claro, y lo dejo escrito para que quede constancia, que el mismo 4 de febrero por la noche, se habrá terminado para mí la "división". Sea quien sea el que más votos delegados recabe, será mi Secretario o Secretaria General. No sé si todos, visto lo que están diciendo de Alfredo, pueden decir lo mismo.
Buena suerte a los tres candidatos para la recta final. Su trabajo se verá recompensado, seguro.
